Contra la abstención
Nadie se acuerda de ellos hasta que las aguas se revuelven. Sin embargo, periódicamente vemos en los diarios cómo las participaciones -en algunos casos realmente importantes- de los fondos de inversión en ciertas compañías españolas -están presentes en todas las del Ibex- se convierten en oscuro objeto de deseo por su capacidad de influir en las decisiones de las compañías mediante su voto en las juntas de accionistas. Aunque, por lo general, los fondos de inversión suelen ser bastante pasivos en estas citas anuales y, si deciden votar, lo hacen normalmente asesorados por terceros, los denominados proxy advisors, esas organizaciones encargadas de inducir el voto de los accionistas institucionales, sobre todo grandes fondos de inversión y planes de pensiones.
Pioneer Investments es una de las grandes gestoras internacionales que se sirve del trabajo de estas compañías para acudir a las juntas de accionistas. No obstante, y pese a sus consejos de voto, Andrew Arbuthnott, director de renta variable europea de grandes compañías, remarca que son habituales las reuniones con representantes de la dirección de las empresas en las que están presentes, algo esencial para evaluar la claridad, coherencia y evolución de la estrategia de la dirección, puntos todos ellos muy relevantes para tomar sus decisiones de inversión.
Pero cada maestrillo tiene su librillo. La gestora suiza Pictet AM, por su parte, no se pone en contacto directamente con las empresas en que ha decidido invertir o desinvertir, ya que su papel es de gestor de inversiones y no de partícipe activo en las compañías, según señalan fuentes cercanas a la empresa. Sin embargo, dispone de fondos gestionados con criterios de sostenibilidad y estos cuentan con proveedores de investigación en materia de sostenibilidad y tienen contacto directo con las compañías, a las que informan regularmente sobre el desarrollo o deterioro de su evaluación. Tal examen puede influir en el peso de la empresa en la cartera del fondo...