Ecoinversión
Aunque las ciudades ocupan menos del uno por ciento de la superficie terrestre, son sin embargo responsables por más del 75 por ciento de las emisiones de gases que generan el efecto invernadero en todo el mundo. Considerando que más del 60 por ciento de la población mundial vive en ciudades, ha llegado el momento de tomar seriamente en consideración el factor ambiental en la construcción del entorno urbano.
El hecho de que exista un Club de Inversión Eco -Eco Investment Club- con la misión de promover negocios sostenibles y proporcionar educación, establecimiento de relaciones e inversiones ecológicas que impulsen una Economía Verde, nos da una idea de la importancia creciente que el fenómeno adquiere.
La inversión en proyectos ecológicos puede abarcar diversos aspectos, con resultados dispares. En fondos de inversión los resultados obtenidos en el último año han sido bastante alentadores, con la categoría sectorial VDOS Ecología revalorizándose un 12,84 por ciento.
Un resultado notablemente superado por el fondo JULIUS BAER MULTIPARTNER - SAM SMART MATERIALS FUND que en su clase EUR B acumuló en el mismo periodo una rentabilidad de 39,23 por ciento, según VDOS. Referenciado al índice MSCI World (net) EUR, el fondo tiene como objetivo incrementar su patrimonio a largo plazo a través de una selección de empresas que desarrollen sus actividades en países reconocidos. Invierte al menos dos tercios de su patrimonio en empresas de pequeña y mediana capitalización con objetivos de tipo social y ecológico. Por rentabilidad, el fondo se posiciona en el primer quintil tanto a tres meses como a uno y tres años, con un dato de volatilidad de 14,84 por ciento en el último año. La inversión en este fondo requiere una aportación mínima de una participación, siendo su último dato de valor liquidativo de 136,18 euros, según VDOS. Aplica una comisión fija de 1,50 por ciento y de depósito de 0,30 por ciento, además de hasta un 5 por ciento de comisión de suscripción y hasta un 3 por ciento de comisión de reembolso.
Un 18,56 por ciento, según VDOS, se revaloriza la clase P ACC del fondo UBS (LUX) EQUITY FUND - ECO PERFORMANCE en el último periodo anual. Invierte en una selección de empresas líderes e innovadoras con potencial de crecimiento tanto económico como social y ecológico. Son tanto empresas grandes, que responden a las más altas prestaciones ecológicas y sociales, como empresas jóvenes con una oferta de productos y servicios que ofrecen beneficios medioambientales comprobables. Su referencia es el índice MSCI World, con un comportamiento por rentabilidad en los últimos años, que lo sitúa en el primer quintil tanto a uno como a tres años, y un dato de volatilidad de 12,91 por ciento en el último año. Para invertir en este fondo se requiere una aportación mínima de una participación que, según los últimos datos de valor liquidativo de VDOS, supone un desembolso de 393,52 euros. Grava a sus partícipes con una comisión fija de 2,04 por ciento y de suscripción de hasta un 6 por ciento, además de hasta un 2 por ciento en concepto de comisión de reembolso.
La clase A ACC en euros del fondo SCHRODER ISF GLOBAL CLIMATE CHANGE EQUITY acumuló una rentabilidad en el último año de 17,51 por ciento, según VDOS. Tiene como objetivo incrementar su patrimonio por medio, mayoritariamente, de la inversión en emisores de renta variable de todo el mundo que se beneficien de los esfuerzos por mitigar los efectos del cambio climático en el mundo. Se posiciona en el primer quintil por rentabilidad en los periodos a tres meses y tres años, con un controlado dato de volatilidad de 10,88 por ciento en el último año, que lo sitúa en el quintil cinco por este concepto. Requiere una aportación minima de 1.000 euros, aplicando una comisión fija de 1,50 por ciento y de depósito de 0,53 por ciento, además de hasta un 5 por ciento de comisión de suscripción.
Con vistas a un futuro lejano, las ciudades en las que vivimos deberían permitir a sus habitantes una convivencia en armonía con la naturaleza. De forma creciente, su diseño habrá de ir orientado a reforzar la salud y la calidad de vida de sus habitantes, manteniendo los sistemas ecológicos de los que las mismas ciudades dependen.