Los mejores fondos de tecnología para invertir en IA y ciberseguridad

17/09/26 - Análisis Fondos de inversión y Sociedades

El desarrollo de la inteligencia artificial ha sido sin duda uno de los avances más disruptivos de nuestro tiempo, abriendo un sinfín de nuevas puertas hasta hace poco impensables. Sin embargo, esta revolución no está exenta de riesgos.

Tras años de euforia, el desarrollo de la inteligencia artificial ha alcanzado unas cotas inimaginables, participando casi en cada ámbito de nuestras vidas. Ya no se trata de una promesa abstracta, sino de una infraestructura crítica que está redefiniendo la productividad en sectores como la medicina, el desarrollo de software, la ciberseguridad y la automatización industrial.

Las empresas están en una carrera para lograr integrar de forma tangible estas herramientas en sus modelos de negocio con el objetivo de obtener ventajas competitivas y ser percibidos como ganadores en su sector. Del mismo modo, a nivel geopolítico existe una pugna entre China y Estados Unidos por ser el campeón mundial.

Sin embargo, cada vez son más las voces que abogan por frenar este desarrollo. Se habla de que la tecnología es un riesgo para la humanidad, que el mayor grado de autonomía logrado por esta puede provocar que quede fuera del control humano. Más allá de esta posibilidad, hay situaciones que hay que afrontar desde ya, como son la necesidad de una regulación acorde a las nuevas posibilidades tecnológicas y un control económico real. Las grandes tecnológicas están afrontando fuertes inversiones, en muchos casos muy superiores a los ingresos que están logrando, por lo que es necesario repensar el modelo de negocio y ampliar las fuentes de financiación.

En todo caso, no solo las empresas focalizadas en IA sino el sector tecnológico en su conjunto está experimentando un crecimiento significativo en lo que a sus valoraciones se refiere. No en vano, los fondos inversores en el sector tecnológico se sitúan entre los más rentables en lo que va de año, obteniendo la categoría VDOS de RVI tecnología un avance de un 29,17 %, siendo esta de un 27,96 % anualizado en los últimos 3 años, lo que supone un acumulado de un 109,66 %.

Entre los fondos denominados en euros y con una inversión mínima inferior o igual a 6.000 euros cabe destacar el CT (LUX) GLOBAL TECHNOLOGY en su clase D de capitalización en euros, con una rentabilidad en el año del 50,75 %, siendo esta de l156,59 % a 3 años, con una volatilidad en este mismo periodo de un 32,16 %. Gestionado por Paul Wick y Vimal Patel, invierte principalmente en valores de renta variable de empresas con operaciones comerciales en tecnología e industrias relacionadas con la tecnología a nivel mundial. Para ello, el fondo se gestiona activamente tomando como referencia el MSCI World Information Technology 10/40 Index para medir y evaluar el rendimiento, si bien el equipo gestor podrá diferir significativamente tanto de las ponderaciones como de los propios activos.

Igualmente destacado por su rentabilidad en lo que llevamos de 2026, encontramos el POLAR CAPITAL GLOBAL TECHNOLOGY FUND en su clase I de capitalización en euros, con una rentabilidad de 50,50 %, ampliándose hasta el 214,68 % a 3 años, con una volatilidad del 39,79 %. Gestionado por Nick Evans, Ben Rogoff, Xuesong Zhao y Fatima Lu de forma activa, utiliza el índice de referencia Dow Jones Global Technology Net Total Return Index (EUR) a modo de referencia. El objetivo consiste en lograr una revalorización a largo plazo del capital, invirtiendo en una cartera globalmente diversificada de empresas tecnológicas. Adicionalmente, el fondo promueve características ambientales o sociales en línea con el artículo 8 de SFDR, para lo que aplica estrategias de exclusión y de sesgo positivo de integración.

Con un 40,05 % en el año, se encuentra el ALLIANZ CYBER SECURITY en la clase R de capitalización en euros. Con datos a 3 años, esta rentabilidad es del 100,26 % con una volatilidad del 38,34 %. Gestionado por Erik Swords, persigue el crecimiento del capital a largo plazo mediante la inversión de al menos el 70 % de los activos en renta variable mundial de empresas que se dedican a la evolución y el desarrollo de la ciberseguridad. El fondo promueve características medioambientales y sociales en línea con el artículo 8 de SFDR, para lo que aplica estrategias de exclusión.

Aunque la industria tecnológica debe sortear incertidumbres inmediatas en torno a la regulación y el retorno de sus inversiones, existe un amplio consenso en que las principales palancas de crecimiento global continuarán emergiendo de este sector. Para el inversor, asumir su volatilidad a corto plazo sigue siendo el peaje necesario para participar en las transformaciones que definirán la economía en los próximos años.

S.O. (quefondos.com)