“Las gestoras internacionales podemos aumentar los activos entre un 15% y un 30%”
Pedro Dañobeitia se muestra confiado en la capacidad de las firmas internacionales para mantener el crecimiento de su volumen de activos a lo largo de este año, después de un 2010 que se caracterizó por la entrada de partícipes en fondos extranjeros debido a su mayor especialización. "Si las condiciones de mercado acompañan, las gestoras internacionales podrían incrementar sus activos entre un 15% y un 30% porque atraen más inversión de riesgo", afirma.
Pone de ejemplo a DWS Investments, que en los dos primeros meses de este año ha crecido un 7%, si se considera el patrimonio de la gestora local y la internacional en conjunto. Pero incluso si se tiene en cuenta solo los datos de ésta última, el crecimiento ha sido superior al 10%. En España, DWS gestiona 5.214 millones de euros mientras que en Portugal, Andorra y Latinoamérica maneja 1.639 millones. "Vamos a velocidad de crucero, al alza", subraya.
DWS, que pertenece al grupo Deustche Bank, es una de las gestoras con presencia en España que comercializa productos de la matriz internacional al mismo tiempo que diseña fondos destinados específicamente a sus clientes españoles. Un "híbrido", en palabras de Dañobeitia, que le permite competir también con la oferta de las gestoras domésticas.
El responsable de DWS Investments Iberia cree que el aumento de los activos va a ser una tendencia general tanto para las firmas internacionales como para las locales. "Las grandes gestoras conocen muy bien las redes y el producto que se demanda y 2011 va a ser un año de crecimiento", señala. "La reordenación de las cajas está en marcha, va a tener consecuencias en las gestoras y dará lugar a una mayor concentración. Las grandes firmas y las especializadas en productos nicho se van a beneficiar", sostiene.
Pero las expectativas son más optimistas para las gestoras internacionales. Dañobeitia explica que el flujo de inversores hacia fondos con un componente de más riesgo comenzó a beneficiar a estas firmas en el primer semestre de 2009, cuando los partícipes decidieron salir de productos conservadores en busca de rentabilidad, normalmente de firmas domésticas. Y el año pasado esta tendencia se acrecentó.
"Lo que estamos haciendo ahora es una continuidad de lo que hicimos en 2010. Nuestras apuestas no se han modificado sustancialmente. A grandes rasgos, preferimos la renta variable y los mercados emergentes, tanto de forma directa como indirecta, por ejemplo a través de nuestro fondo alemán", señala.
Inversiones temáticas
Las inversiones temáticas también representan una parte importante de las recomendaciones de la gestora alemana, como el negocio agrícola o las infraestructuras en países en vía de desarrollo. "El inversor español es cada vez más cualificado, como observamos en los bonos convertibles, que han sido una apuesta como sustituto de los productos mixtos, al tener un componente de renta fija y otro de renta variable", asegura.
Mayor asesoramiento e información sobre los productos son los nuevos requerimientos que exige el inversor. "Más que posicionarnos como vendedores de productos, nuestros distribuidores y clientes nos piden que expliquemos mejor por qué se debe invertir en determinados fondos", apunta Dañobeitia, quien subraya que, frente a la mayor competencia de las firmas gestoras, "nos interesa dar ideas concretas para el asset allocation. Ahí es donde más estamos avanzando y donde queremos evolucionar, para poder diferenciarnos del resto", aclara el responsable de DWS Investments Iberia.
Pero esta competencia se desarrolla en un entorno de sobreoferta de fondos que no se ajusta al patrimonio total del sector ni con los productos que las gestoras venden. "En España hay productos que se ponen de moda y reciben flujos de entrada de dinero enormes durante un tiempo determinado. Nosotros intentamos diversificar. Tratamos de que la inversión no se quede solo en dos o tres productos, porque las suscripciones suelen ser escalonadas pero luego las salidas se producen de forma masiva", explica.
Dañobeitia insiste en que se debe cuidar más el servicio con el cliente para evitar este problema, ya que "este negocio, en definitiva, se basa en la gestión de activos". De ahí la importancia de ofrecer información sobre las ideas de inversión para que "los clientes se sientan más identificados" y "no inviertan de manera oportunista".
Dañobeitia, que también es el responsable de DWS Investments en Latinoamérica, considera que esta región es una de las más proclives al crecimiento del negocio de la gestión de activos. "Todas las variables han mejorado, tanto en seguridad jurídica como en estabilidad política, las democracias están más asentadas, los mercados han experimentado un crecimiento espectacular durante los últimos años y su déficit sería la envidia de muchos países europeos".
Esto ha permitido que los planes de pensiones se hayan convertido en uno de los principales instrumentos para canalizar el ahorro. "El modelo chileno se ha exportado a Perú y Colombia, siendo una fuente importante de crecimiento para las gestoras internacionales".
Además, esta riqueza está creando una "incipiente banca privada" en estos países. "Este negocio está pasando de ser off shore a on shore cada vez más. El inversor latinoamericano es bastante sofisticado y su aversión al riesgo es inferior a la de los europeos. No salen corriendo de los fondos cuando la coyuntura es adversa porque conocen los productos. Así que el potencial para las gestoras es enorme", afirma.
Emergentes complicados
Pero el desarrollo de estos mercados también supone determinadas barreras para las firmas de inversión, como ocurre en México o Brasil, donde la fiscalidad perjudica a los fondos internacionales frente a los domésticos. En el caso del gigante suramericano, los tipos de interés en torno al 11% dificultan la venta de vehículos que puedan competir con este porcentaje. "Es complicadísimo, porque cualquier banco brasileño te ofrece productos con tipos cercanos a dos dígitos y sin riesgo de cambio, por lo que el problema allí es superar esa cifra".
Aún así, el negocio latinoamericano significa ya el 25% del total de activos bajo la responsabilidad de Dañobeitia, un volumen logrado durante los últimos cinco años, el tiempo que la firma lleva presente en la región. "Estos mercados tienen más potencial que la mayoría de países europeos", recalca.
Respecto a la directiva europea Ucits IV, que eliminará barreras a la comercialización de fondos dentro de Europa, Dañobeitia considera que la introducción de las cuentas ómnibus en España va a permitir competir con el resto de países en igualdad de condiciones. "Supondrá un importante ahorro de costes porque cada vez que registrábamos un fondo aquí había que traducir el folleto. Y cuando se modificaba cualquier elemento de la sicav que afectaba al fondo, había que volver a traducirlo. Y eso conlleva mucho dinero y mucho trabajo", explica.
Otro aspecto importante de la norma, a su juicio, es que se crea un mercado más transparente, más amplio y con menos trabas para la internacionalización de determinadas gestoras nicho. "Hay unos cuantos gestores de una calidad indiscutible, que se encuentran entre los mejores de Europa, a los que las cuentas ómnibus les va a facilitar enormemente el trabajo, ya que podrán registrar un producto sin tener que establecerse en Luxemburgo", señala.