¿Cómo recuperar la confianza de los inversores?
La confianza de los inversores se encuentra en niveles sólo comparables a los de 1998, por la caída del hedge fund Long Term Capital y la suspensión de pagos de la deuda soberana rusa. Urge recuperar el ánimo.
Peter Lynch, uno de los más prestigiosos gestores de cartera en la historia de Wall Street y actualmente Vicepresidente de Fidelity Management and Research, escribió en uno de sus libros que a su juicio el órgano vital en el proceso de toma de decisiones de inversión era el estómago. Si reescribiese este pensamiento en el entorno de incertidumbre que afecta al mercado de valores desde la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008 quizás añadiría algún órgano más, ¡o quizás no!, como diría un relevante político español.
Los datos recientes de diversos indicadores que aspiran a medir lo que se define como «confianza del inversor», o en otras palabras el grado de apetito o aversión al riesgo de los inversores institucionales no pueden ser más ilustrativos de esta situación. En efecto, la firma estadounidense de servicios financieros State Street, en su conocida publicación mensual del Indicador de Confianza del Inversor, situaba éste a finales de octubre en veinte puntos por debajo del nivel básico de referencia, es decir en niveles de mínimos históricos sólo comparables con los obtenidos a lo largo de 1998 como consecuencia de la caída del hedge fund Long Term Capital y la suspensión de pagos de la deuda soberana rusa. Este indicador, que a través de un complejo modelo cuantitativo toma las observaciones de la evolución de las carteras en activos financieros a nivel global de una muestra representativa de lo que considera inversores «sofisticados», término que después de muchos años de relación con los mercados todavía no sé a qué responde, arroja una lectura similar a la que obtenemos del análisis de la evolución de los diferentes índices de volatilidad que publica Standard and Poor's...