Planes de pensiones y seguros para un retiro dorado
El tiempo es oro y aprovecharlo es clave para lograr una pensión dorada. Una persona que comience a ahorrar en planes de pensiones a los 40 años acumulará una hucha de 567.440 euros, mientras que si empieza a los 55 años sólo logrará 147.731 euros, según los cálculos de Abante Asesores. En ambos casos se han realizado aportaciones anuales de 8.000 euros hasta el momento de la jubilación a los 67 años. Se ha aplicado una rentabilidad anual del 5%.
Tras la jubilación ambas personas comienzan a cobrar 18.000 euros anuales de su plan, de forma que la hucha más abultada estará disponible hasta que su titular cumpla 91 años, mientras que la más reducida se agotará a los 72 años.
Queda claro por tanto que una de las condiciones indispensables para acumular una jubilación dorada es comenzar lo antes posible a ahorrar.
En el mercado existe una batería cada vez mayor de productos destinados específicamente a la jubilación. Los fondos de pensiones son los más extendidos y junto con los seguros de vida conocidos como planes de previsión asegurados (PPA) gozan del mejor tratamiento fiscal en el momento de realizar el ahorro (ver información adjunta). En el otro platillo de la balanza se colocan las restricciones de liquidez de estos planes que sólo se podrán recuperar cuando el producto alcance una duración mínima de diez años, según los cambios introducidos en la legislación a finales del año pasado. Por eso, es aconsejable colocar en ellos sólo una cantidad de la que se pueda prescindir a ser posible hasta el momento de abandonar la vida laboral...