El acuerdo sobre el cambio climático de Glasgow, para comenzar a andar
Por el acuerdo cerrado al final de la semana pasada en Glasgow, como corolario a las dos semanas de conversaciones, a menudo tensas, del COP26, se acordó reducir el uso de carbón, poner fin a los subsidios ‘ineficientes’ a los combustibles fósiles y marcar metas climáticas más ambiciosas en el tiempo. El Pacto Climático de Glasgow apenas consigue situar el mundo al comienzo del camino para limitar el aumento de las temperaturas globales a un nivel inferior a los 1,5 grados centígrados, respecto a la era preindustrial. Un objetivo ya marcado en el Acuerdo de París y el nivel que los científicos dicen que debería alcanzarse para evitar un desastre climático.
El acuerdo se apoya en el gran supuesto de que los países más contaminantes, concretamente China, Estados Unidos e India, cumplirán sus promesas respecto a alcanzar el objetivo de cero emisiones en las próximas décadas. Se aprobó también el marco para crear un mercado para el comercio de créditos de carbono, percibido por algunos como una parte fundamental de cualquier solución climática global.
Además del obvio cuidado del entorno que cada uno podemos aportar a este gran proyecto de cambio climático, otra forma de apoyarlo es invertir en activos que ayuden a financiar la gigantesca inversión que supone llevar a cabo un proyecto de tal envergadura. Y, para un inversor individual, el fondo de inversión es un vehículo más seguro, por su diversificación, y con un coste inferior, si se compara con una diversificación equivalente invirtiendo directamente en los activos subyacentes que componen su cartera.
De una selección de estos fondos, con calificación de cinco y cuatro estrellas de VDOS, el más rentable en el año es NORDEA 1-GLOBAL CLIMATE AND ENVIRONMENT FUND que en su clase BC en euros obtiene una rentabilidad desde enero pasado de 32,23 por ciento. A un año su revalorización es de 37,13 por ciento, con un dato de volatilidad bastante controlado de 12 por ciento, que lo sitúa en el segundo mejor grupo de su categoría por este concepto, en el quintil cuatro. Desde el año 2008, Nordea ha estado a la vanguardia de esta mega tendencia global a través de este fondo, que invierte en empresas que, a través de sus soluciones medioambientales, están cambiando el mundo. Se centra en aquellos negocios que operan en los sectores de eficiencia de recursos, protección medioambiental y energías alternativas. Genera además rendimientos atractivos al identificar oportunidades infra analizadas e incluirlas en una cartera concentrada de ideas de alta convicción. Sus mayores posiciones incluyen acciones de Republic Services Inc (4,13%) Linde Plc (3,58%) West Management Inc (3,48%) Air Liquide (3,15%) y ASML Holding (2,91%). Aplica a sus partícipes una comisión fija de 0,85 por ciento.
También con calificación de cuatro estrellas de VDOS, la clase A2 con cobertura en euros de BGF FUTURE OF TRANSPORT, gana un 24,05 por ciento por rentabilidad en el año y un 43,07 por ciento en el último periodo anual, en que registra un dato de volatilidad de 23,71 por ciento. Gestionado por Blackrock, invierte al menos el 70 por ciento de sus activos totales en valores de renta variable de empresas de todo el mundo cuya actividad económica principal incluya la investigación, el desarrollo, la producción o la distribución de futuras tecnologías de transporte. Su cartera se concentra en empresas que generan ingresos a través de la transición a las energías renovables, como vehículos eléctricos, autónomos o conectados digitalmente. Entre sus mayores posiciones encontramos nombres como Infineon Technologies AG (4,11%) Ansys Inc (4,06%) Samsung SDI Co Ltd (3,99%) Te Connectivity Ltd (3,87%) y Dassault Systemes (2,99%). La inversión mínima requerida para suscribir la clase A2 con cobertura en euros de este fondo es de 5.000 dólares (aproximadamente 4.369 euros), aplicando a sus partícipes una comisión fija de 1,50 y de depósito de 0,45 por ciento.
El tercero más rentable desde el pasado 1 de enero es PICTET - CLEAN ENERGY que en su clase R en euros se revaloriza un 21,41 por ciento. A un año, su rentabilidad es de 33,39 por ciento, con una volatilidad de 20,26 por ciento. Invierte principalmente en empresas que contribuyen a reducir las emisiones de carbono, favoreciendo, por ejemplo, la energía limpia en su proceso de producción. Gestionado activamente, el gestor utiliza una combinación de análisis de mercado y análisis fundamental de empresas, para seleccionar valores que a, su juicio, ofrecen perspectivas de crecimiento favorables a un precio razonable. La composición de la cartera no está limitada por la del índice de referencia, el MSCI ACWI (USD) correspondiendo sus mayores posiciones a acciones de Nextera Energy Inc (4,13%) Applied Materials Inc (3,85%) NXP Semiconductors NV (3,83%) On Semiconductor Corp (3,59%) y II-VI Inc (3,39%). Sus partícipes soportan una comisión fija de 2,90 por ciento y de 0,30 por ciento de depósito.
Los documentos se aprobaron finalmente el sábado por la noche en Glasgow, tras largas y tensas negociaciones. Pero, al parecer, nadie se sentía satisfecho con el texto final, especialmente porque solo a la India se le permitió alterar el borrador final, sustituyendo el compromiso de ‘eliminar gradualmente’ el carbón sin capturar emisiones para ‘reducir gradualmente’ su uso. Aunque pueda parecer un pequeño ajuste, puede hacer aún más difícil conseguir alcanzar el objetivo del límite de 1.5°C.